Cuando la palabra brota del vacío finalmente se torna atemporal. “Pasarán el Cielo y la Tierra y mis Palabras no pasarán”, es una palabra que está más allá del tiempo y de la Ley de Gravedad, por lo tanto no tiene peso.
Cómo entonar esa palabra es un gran misterio.
Los grandes Maestros siempre han entonado esa palabra y aunque las han revestido de conceptos eso no graba en detrimento de esa ausencia de gravedad, de peso, no se precipita, permanece.
Son palabras que repercuten, que deambulan, que tienen una reverberación infinita.
(Fragmento de una Reunión 03.05.1996) |